• Mezcales artesanales

  • Amaranta

  • Paxia

  • Dulce Patria

  • Pujol

  • El Hijo de la Rauxa

  • Leo's Pizza

  • Biko

  • Ouest

  • Churros El Moro

  • EME Restaurante

  • El Depósito

  • Bistrot Arlequín

  • La Mar Cebichería

  • Merotoro

  • Cerveza: estilos

  • La Capital

  • Pablo el Erizo

  • El Príncipe Tutul-Xiu

  • La Bipolar

  • Tortas La Castellana

  • Puntarena

  • Vinos mexicanos

  • Ödün

  • Reseñas anteriores



  • El Mundo de Rafa Ibarra

  • Revista Vinísfera

  • Vinus Tripudium

  • BuenaVida

  • Vino Encuentro

  • Vino para principiantes

  • Enosphera.com (Tienda)


  • http://www.wikio.es
    You're viewing all posts tagged with Ensenada

    Tsunami: El mar llega a la ciudad

    Es fugaz pero intenso. Mientras dura, da lo mejor de sí a un precio justo. Eso es un Pop-up restaurant, que vivirá en la ciudad de México a finales de este mes.

    Sólo durante el 28 y 29 de mayo, en el marco de la sexta edición del Corredor Cultural Roma-Condesa, podremos disfrutar de la primera edición de Comensales en Broka – Tsunami, el mar llega a la ciudad, un pop-up enfocado en los productos marinos de Ensenada.

    Las ideas revolucionarias de cuatro chefs, conjuntadas por Comensales, estarán al mando: los mexicanos Marco Margain y Diego Hernández y la dupla de Supper Liberation Front, directamente desde Los Angeles, California.

    Marco Margain, creador del concepto de Broka, será el anfitrión.  Más que un lugar para disfrutar de unas tapas, Marco describe su cocina como “de liquidación o, como dice un buen amigo, cocina de saldos. Busco trabajar con productos de temporada y evitar tirar el alimento, transformándolo con creatividad”.

    Diego Hernández es el chef de la Villa del Valle, en el Valle de Guadalupe de Baja California. Posee ese respeto y amor por los ingredientes que los cocineros de Ensenada comprenden y viven mejor que nadie en este país. “La cocina es un tema social. Al final del día, lo que más importa es lo que pones en el plato”.

    Sacco y Vanzetti, del colectivo SLF, rechazan la idea de que la buena comida deba ser cara. Después de trabajar en distintos restaurantes, decidieron cocinar de manera itinerante, sin una sede fija. “No cocinamos por fama o fortuna ni para colocar nuestros nombres sobre pizzas congeladas, lo hacemos solamente por la comida”, sentencian fulminantes.

    Los cuatro trabajarán de manera conjunta durante estos dos días, en dos turnos: brunch y cena. Nadie sabe todavía qué manjares servirán a cambio de los razonables $480 por persona que tendrán que pagar los comensales que quieran ser parte de esta escenificación.

    Ésta es la primera vez que escribo en este blog sobre algo que no ha ocurrido sino que está por suceder. Considero que vale la pena.

    Broka está en:

    Zacatecas 126-B, entre Orizaba y Jalapa, Col. Roma.

    Tel. 4437 4285

    Reservaciones para el Pop-up:

    http//comensales.wordpress.com

    @c0mensales

    comensal3s@gmail.com

    El sabor de lo sublime

     

    Merotoro es el único restaurante formal en la Ciudad de México que ofrece un buen surtido de cervezas artesanales, especialmente mexicanas: Tempus, Minerva, Cucapá, Tijuana, Poe y Calavera.

    El chef y propietario de uno de los mejores restaurantes de México, Jair Téllez, dejó encargado Laja -su restaurante en el Valle de Guadalupe, Baja California- para volver la Ciudad de México a materializar un proyecto que  llevaba dos años en su mente. En sus propias palabras, es un lugar para quien busca comer y beber bien, con base en productos excelentes que “saben a lo que son”.

    Lo más sorprendente es la lista de vinos, más vasta que el menú de alimentos. Las categorías de los caldos invitan a la gente a no consumir vino de una sola marca o región sino a pedir opciones distintas. Dependiendo de tu estado de ánimo y tu compañía, los puedes escoger afrutados, florales, juguetones, rebeldes, sutiles, bien portados, elegantes, golosos, pecaditos, seductores o burbujas.

    Para comenzar, un plato de atún y callo de hacha con pepino, hinojo, limón, pistache y chamoy crujiente marida con la bossa nova que suena en Amsterdam 206. La textura es fantástica, suave por el lado del atún y el callo y crujiente gracias al pepino y a las migajas agridulces. Cada sabor se incorpora a su propio ritmo al conjunto resaltado por el hinojo y el chamoy.

    El pulpo asado con vegetales en escabeche, con zanahorias y rajas curtidas como el de cualquier cantina, tiene el toque justo de vinagre y salicornia crujiente –conocida también como espárrago de mar, con un maravilloso sabor salino- que contrasta con los trozos de carne blanca sumamente suave.

    Otra delicia es el pez sierra ligeramente curado a la brasa, con ciruela y lulo. Viene tan bien presentado que no querrás tocarlo, pero el sabor braseado, junto con la arúgula, el dulzor de la ciruela y la acidez del lulo –una ciruela amarilla- conmoverá tus sentidos.

    Algunas de las opciones que puedes pedir como plato fuerte son: el rib eye de 600 gramos, los gnocchi de cordero, la quijada de puerco al sartén –uno de los favoritos de Jair- o el cordero braseado y rostizado. Este último se sirve sobre un estofado de frijol blanco y verdolagas.

    El cordero no tiene el sabor fuerte característico sino unas notas dulces y herbáceas que combinan bien con el estofado.

    Para probar deliciosos quesos mexicanos pide de postre los del Rancho Cortez, ubicado en el Valle de Guadalupe. El crujiente de plátanos caramelizados con crema y polvo de palanqueta de nuez es una versión sofisticada de una pop-tart que te hará querer romper la dieta cada que vayas a comer al Merotoro.

                 

    La atención personal de Jair refleja la importancia que le brinda al servicio. Así que no sólo comerás y beberás de manera excepcional, sino que te sentirás muy cómodo durante toda tu estancia.

    A tres meses y medio de haber abierto, Merotoro camina con pasos firmes hacia convertirse en la mejor opción gastronómica de la Condesa.

    Ensenada en la Condesa

    Mykonos es la emblemática isla griega donde el azul brillante del Mar Egeo envuelve las casas pintadas de un blanco perfecto. Ahora llegó a la Condesa transformada en un restaurante que lleva por nombre Pablo el Erizo. Lleno de frescura, este lugar abrió sus puestas en Fernando Montes de Oca 6, entre Tamaulipas y Nuevo León, hace mes y medio.

    Se autodenomina Baja Bistro y es justamente eso: un restaurante casual que sirve comida sencilla pero sabrosa, elaborada con ingredientes traídos, en su mayoría, directamente desde las costas de Baja California.

    Para empezar, un clam chowder rojo, coloreado con pimiento y tomate. Se pierde un poco el sabor terroso y dulce de la almeja cultivada en Ensenada, pero el conjunto, adornado a la vista y al gusto con cebollín, se disfruta de principio a fin y resulta ideal para esta época de intenso frío.

    Los sopes de cangrejo son tan deliciosos como es atrevido su concepto. La armonía entre los frijoles y el crustáceo se imagina difícil, pero está bien lograda por Efraín Soto, el joven y diestro chef que trabajó previamente en uno de los restaurantes más reconocidos de Ensenada.

    Quien prefiera los camarones debe probar los tacos de jamaica con queso Real del Castillo, que viene de la primera cava de quesos de América. La acidez de las flores se entremezcla perfectamente con el dulzor de la cebolla caramelizada y un toque de balsámico y sirve como base para lanzar a lo alto el sabor del camarón y la implacable fortaleza del queso Ramonetti.

    Los tacos de pescado y camarón estilo Ensenada que preparan en Pablo el Erizo se acercan mucho al sabor tradicional y sazonado a la perfección de aquellos que puedes probar en los puestos callejeros de la Cenicienta del Pacífico. El capeado es su único problema, pues queda un poco más dorado de lo necesario.

    En un futuro cercano, cuando hayan dominado este último detalle, la añoranza de los Tacos Fenix, cerca del vado ensenadense, será sólo por nostalgia y no por antojo.

    Durante su primera semana no contaban con todos los platillos de la carta debido a que aún ponían a prueba a distintos proveedores, pero hoy puedes elegir montaditos de erizo, langosta u ostiones Kumamoto sin temor a decepcionarte por su desabasto y, mucho menos, por su preparación.

    La selección de vinos por copeo comenzó siendo pequeña pero muy diversa, con opciones más interesantes que las que suelen ofrecer en restaurantes del mismo tamaño. Ahora han dejado de lado el Albariño (español) o el Torrontés (argentino) -variedades de uva con las que se logran vinos blancos muy aromáticos y que pueden ir bien con la mayoría de los mariscos-, sustituyéndolos por blancos mexicanos de menor precio.

    En Pablo el Erizo hay opciones para todos los gustos y para cada bolsillo. Cuando quieras sentirte en las islas Cícladas, a media Ciudad de México, aquí puedes saborear unos deliciosos tacos de pescado, una langosta estilo Rosarito con frijoles y tortillas de harina gigantes, o un delicioso pulpo a las brasas, dorado y crujiente por fuera pero tierno y jugoso por dentro.

    (Esta reseña apareció en Vinísfera)